| Abstract: | Durante las dos últimas décadas, se han agudizado y visibilizado a nivel mundial, y en especial en América Latina, conflictos socio-económicos y político-institucionales cuyas causas estructurales son de vieja data. Entre los ejes de conflicto se cuentan los modelos de desarrollo, la competencia por el control del aparato estatal, la propiedad y
administración de los recursos naturales, la reivindicación de viejos y nuevos derechos:
identitarios, comunitarios, sexuales, religiosos, étnicos, entre otros.
En Venezuela, si bien el conflicto ha funcionado como catalizador de la toma de
conciencia, estimulado la participación y reforzado la identidad de distintos grupos,
también ha generado una intensa confrontación entre sectores opuestos políticamente, que ha dificultado las posibilidades de dialogar y lograr acuerdos en torno a asuntos de interés común, afectando las bases de la convivencia pacífica y democrática en el país.
En este conflictivo contexto socio-político, donde la polarización social parece erigirse y extenderse como mecanismo de poder y control social, se revela la emergencia,
utilización y explotación política de valores, creencias, símbolos y mitos del imaginario social, expresados en una multiplicidad de espacios sociales, públicos, privados, reales, virtuales, corporales y territoriales, y a través de discursos verbales e icónicos de gran fuerza simbólica.
A partir de un análisis psicopolítico de datos recogidos en diferentes sectores sociales en un período de intensa confrontación política en Venezuela (2000-2004), el capítulo analiza las representaciones del propio grupo y del Otro considerado contrario, así como los imaginarios militaristas, religiosos y revolucionarios que han generado consensos o rivalidades intra o inter-grupo y acciones que han contribuido a la expresión de distintas formas de violencia política. |